• CONOCE A: CAROLINA LAZO, FUNDADORA DE CASA RAYÚN

    Todo partió hace 8 años por una necesidad personal: Carolina se cambió de casa y quería remodelar su terraza, pero no necesitaba contratar a un arquitecto porque no requería hacer cambios demasiado profundos.

    "Así que yo misma lo decoré con muebles a medida, cojinería especial, etc., y resulta que me quedó muy bien y todas las personas que venían a mi casa me empezaron a preguntar quién había hecho el trabajo", cuenta Carola.

    Aunque es comunicadora social de profesión, siempre le ha gustado la decoración y especialmente la parte textil, entonces le resultó natural empezar a responder a las solicitudes que le comenzaron a llegar por boca a boca. Así, se fue especializando y profesionalizando como decoradora de terrazas.

    Actualmente trabajan más de 10 personas en esta empresa y hace un par de años se asoció con Carolina Valjalo, ingeniera comercial que se hace cargo de la parte operacional, mientras que ella lleva la parte comercial. "Ya no podía seguir administrando esto sola y necesitaba a alguien igual de comprometida. La verdad es que ha resultado súper y lo pasamos demasiado bien en nuestro trabajo", comenta.

    En estos años han sacado adelante proyectos pequeños, como terrazas de departamentos de cuatro metros cuadrados, hasta los exteriores de hoteles o de casas con más de una terraza. "Ninguno ha sido más importante que otro, a todos le ponemos el mismo cariño y dedicación. Tratamos de interpretar el gusto del cliente y adecuarnos a eso y a sus necesidades particulares", explica Carola.

    Para lograr esto, cuentan con una red de profesionales y marcas que les proveen de muebles a medida, toldos de calidad, maceteros, cojinería, parrillas y de otros elementos para la terraza. También importan textiles, los que venden a tiendas y decoradores y ofrecen líneas estandarizadas de productos como cojines, reposeras y muebles.

    Respecto al uso actual que se le está dando a las terrazas, Carolina piensa que "las terrazas son como la salita de estar de ahora. Han surgido tantos elementos entretenidos para usarlas tanto en invierno como en verano, como estufas, alternativas para cerrarlas, parrillas a gas o eléctricas, que ya no hay excusa para no aprovecharlas. Creo que cada vez cobran más relevancia".

    Como consejo, recomienda habilitarlas para poder cocuparlas todo el año. "Para eso hay que fijarse en lo estético pero también en lo práctico. Todo lo que compremos tiene que ser de calidad, porque lo que queda al aire libre inevitablemente se deteriora con la humedad, el exceso de sol, el polvo, el smog en el caso de Santiago o el aire marino si la casa está en la playa. Definitivamente, vale la pena invertir en muebles y cojines que duren. También, que sea fácil de mantener, que no sea un cacho. Por ejemplo, nosotros ofrecemos unas fundas protectoras que permiten que uno tenga los cojines puestos todo el año. Entonces, es llegar y sacar las fundas y disfrutar de la terraza. Por supuesto, hay que tener una buena estufa para poder aprovecharla en invierno y la infaltable parrilla".

    Encuentra los servicios de Casa Rayún aquí.

    Publicado el 02/09/2016 por Marian Zink