• CONOCE A: VALENTINA UNDURRAGA, ARTISTA Y ASESORA DE TERRAZAS

    Esta artista visual creció rodeada de verde y en una familia en la que se le da gran importancia a la naturaleza, lo que generó que naciera en ella una verdadera pasión por las plantas y la jardinería.

    Cuando se casó se fue a vivir por algunos años a Talca con su marido, donde diseñó, cultivó y cuidó su primer jardín. "Me enamoré más todavía de esta labor, porque además las personas son muy generosas en compartir lo que saben y se pasa muy bien. En mi caso aprendí muchísimo del jardinero que trabajaba conmigo en Talca y también de una señora de un vivero, hice muy buenas amistades gracias a este pasatiempo".

    Aunque trabajaba como profesora de arte, tras el nacimiento de su hija decidió independizarse. Y en ese momento fue cuando sintió que debía juntar lo que había estudiado, diseño y artes visuales, con esta pasión por el verde, para darle vida y alegría a las terrazas y a los hogares.

    Esto cobró mayor sentido cuando, al regresar a Santiago, diseñó y llenó de naturaleza la terraza de su nuevo departamento, ubicada en el último piso de un edificio en Providencia. "Con mi marido nos gusta invitar a los amigos y a la familia a compartir en nuestra terraza al aire libre. Entonces, mucha gente me empezó a preguntar si los podía ayudar con el diseño de sus terrazas y con el cuidado de sus plantas, y así fue como nació la idea de asesorar".

    Como asesora, comenta que su sello es adaptarse al estilo de vida de cada cliente, para renovar las energías de los espacios y activarlos, creando ambientes acogedores. "Es importante saber muy bien qué necesita cada persona y cuánto está dispuesto a trabajar por su terraza. No tiene nada de malo que alguien me diga que no tiene tiempo ni ganas para preocuparse de sus plantas, lo importante es saberlo para diseñarle una terraza que se ajuste a esa persona en particular".

    Respecto a su experiencia como asesora, cuenta que "todas las asesorías que he hecho son un poco mágicas. Me encanta llegar a terrazas de concreto, que no tienen absolutamente nada; a otras totalmente abandonadas o convertidas en bodegas; o a otras que simplemente requieren de un cambio de look, y ver el resultado final. Esa renovación de la energía es lo mágico, el lograr que se transformen en espacios al aire libre habitables y verdes. Eso es genial, lo disfruto mucho".

    Como consejo, nos deja el observar muy bien dónde sale y se pone el sol en invierno y en verano en las distintas terrazas. "Esa es la clave para saber qué plantas tener y mantenerlas felices", concluye.

    Encuentra los servicios de asesoría de Valentina Undurraga acá.

    Publicado el 06/07/2016 por Marian Zink