• TIP: CÓMO CULTIVAR PLANTAS EN MACETAS

    Por Valentina Undurraga

    Antes de lanzarnos a cultivar en un macetero tomémonos un tiempo para averiguar los básicos de la planta: temporada del año en que debe plantarse; la altura y ensanchamiento máximo al que puede llegar; la temperatura mínima que resiste; la cantidad de agua que requiere y la iluminación que necesita (si es de sol o sombra y, si es de sol, qué exposición necesita -mañana o tarde-). Otra cosa que me gusta mucho saber es en qué momento florece, para así ver qué variedades elegir y tener flores en la terraza todo el año.

    Otro must es identificar muy bien los sectores de nuestra terraza. Por ejemplo, aquellos de protección, como muros, para poner ahí las plantas delicadas. También debemos verificar cuáles son las paredes más soleadas para colocar ahí las especies más resistentes al calor, cuidando que los recipientes que ocupemos soporten bien los rayos solares. En los sectores de sombra debemos poner plantas de poca luz y en recipientes aptos para la humedad.

    Las corrientes de aire o el viento hay que tenerlos vigilados para que no se lastimen los brotes más delicados y las plantas colgantes. Además debemos conocer bien el suelo de la terraza, porque en aquellas muy expuestas al sol y de superficies que mantienen las temperaturas el calor también ataca por la noche, traspasándose a las macetas. En esos casos es necesario regar de forma más seguida, especialmente en el verano.

    Otro tema importante es la elección de la maceta y su preparación. No es fácil, ya que son de alto costo. Pero hay muchas posibilidades, como adaptar recipientes que no necesariamente son macetas (como por ejemplo bateas de plástico). En esos casos debemos preocuparnos de hacerles un buen drenaje en la base. Eso sí, nunca podemos obviar las necesidades de la raíz de la planta. Por ejemplo, en las terrazas frías se necesitan macetas que tengan buena aislación térmica, para que la raíz se mantenga protegida de las heladas. En estos casos los barriles de madera funcionan perfecto.

    El riego dependerá de la orientación de la terraza. Siempre debemos regar o muy temprano en la mañana o ya entrada la noche. En el invierno el riego puede ser cada dos o tres días, lo que puede variar de acuerdo a la orientación de la terraza y a las especies que tengamos. 

    En general recomiendo observar mucho a cada planta. Por ejemplo, ver si la tierra está seca o húmeda, ya que esa es la mejor forma de saber si hay que regar o no. Además, en las macetas las plagas tienden a atacar más rápidamente, entonces hay estar mirando para poder atajarlas a tiempo, ojalá utilizando pesticidas naturales (hablaremos sobre esto en una próxima ocasión).

    En mayo y junio no debemos olvidar podar a nuestras plantas en macetas, cortando las flores y ramas secas (profundizaremos en esto en un próximo post). Además, cada 15 días debemos remover la tierra de nuestras plantas, para que se oxigene. Si a eso le sumamos, cada 3 meses, una dosis de fertilizante (compost o humus) y de sustrato (por ejemplo, tierra de hoja, para suplir lo que la planta ha consumido), ¡el éxito es seguro!

    Publicado el 27/05/2016 por Marian Zink